Escribía ALEJANDRO LUCÍA en EL PAÍS: Tour de Francia de 2000. Subida a Hautacam. La cadencia de pedaleo de Armstrong es increíble: por encima de las 90 revoluciones por minuto.  Atrás han quedado nada menos que Pantani y Ullrich, atrancados en las rampas más duras. A escasos kilómetros de la meta, y moviendo un desarrollo de 39 por 23 dientes , alcanza al Chaba Jiménez, que sube con el 39 x 19. El Chaba se queda a rueda de Armstrong, e intenta imitarle: mete dos dientes más en su corona de piñones. Al poco tiempo, desiste asfixiado. Tiene que descolgarse y volver a su ritmo.  Y eso que es uno de los mejores escaladores del mundo.

Hoy, más de una década después sabemos que esa cadencia de pedaleo tenía truco. Y éste no tenía nada que ver con los desarrollos, ni con entrenamientos especiales en altura, ni con la  supuesta super-calidad de Amstrong.  Hacía trampa, y nos engañó a todos durante 7 tours que se llevó para USA. Le costó confesar, y no ha sido hasta este 2013, cuando ha contado “toda” la verdad. En el camino se ha quedado la frustración de millones de aficionados, y de rivales que jugaron limpio (los más).

He buscado esta referencia a Amstrong, porque hacía varios Tours que no veía a nadie pedalear con la cadencia que he visto estos días a Froome. No dudo de Chris Froome, ni del Sky; simplemente esas imágenes subiendo a Mont Ventoux , y dejando atrás a un colombiano de 23 años  (N. Quintana)  que tenía que coger la bici para ir a mear a 4000 metros de altura, han dado la vuelta al mundo y han sembrado de dudas su victoria. Tanto, que el Sky ha dicho que abre sus puertas para que la AMA investigue su “preparación” e “instalaciones”.

Por cierto, el tiempo de ascensión de Froome ha mejorado en 2 segundos el tiempo Amstrong a principio del siglo. 🙂

Según algún artículo que he visto por ahí, la cadencia de Froome en esos últimos kilómetros pasó de 90 a 110. Lo que hace que muy poca gente, por no decir nadie pudiera seguirle. Dentro de las teorías conspiranoicas también es curioso el dato, que a 10 kmts de meta recibieran todos una bolsa de comida. Y tanto Froome, como Porte, tuvieron 2. Es como el anuncio de los Petisuis, “a mi me daban 2”. Seguro que sólo llevaban geles y esas cosas raras que se comen en carrera, pero en estos tiempos,  es ya “lo que faltaba”.

Si nos fijamos en la musculatura de Froome vemos que tiene menos “pierna” que otros corredores de su entorno. Eso implica que tiene menos fuerza en el pedaleo y que se confirma que expresamente ha entrenado esta forma de subir puertos. Menos fuerza, pero esto implica que el esfuerzo cardiovascular sea mucho mayor. Se dijo que Amstrong en muchas ocasiones marcó hasta 212 pulsaciones (cuando partía de 35 por minuto). No hace falta ser un genio para darse cuenta que “estaba jugándose la vida” . Como dice la formula que todos conocemos a nivel popular, no es recomendable pasar de : 220-nuestros años. Y eso es precisamente lo que implica subir con una cadencia de pedaleo así de alta durante unos cientos de metros, que la rueda va más ligera, pero que el corazón se dispara para bombear sangre …

Es duro sospechar de nadie, pero venimos de una época en la que el ciclismo no nos ha dado más que disgustos. Y sólo desde el 2006 con la implantación del pasaporte biológico parece que la situación está mejorando. Esperemos que todo se quede en una anécdota y que Froome sea el Gran Campeón que parece ser.